Masonería femenina Andorra: proyecto de Gran Logia insólito
Un grupo de mujeres masonas, con vínculos a logias francesas y españolas, ha iniciado los trámites informales para crear la primera Gran Logia Masónica Femenina de Andorra. El proyecto, aún en fase de consultas previas y sin registro formal en el Butlletí Oficial del Principat d’Andorra, supondría un hecho insólito en un país de aproximadamente 85.000 habitantes donde nunca ha existido una estructura masónica autónoma y donde el 88 % de la población se declara católica. La iniciativa sacude el silencio histórico de la masonería en el Principado y sitúa a Andorra en el mapa de la expansión de la masonería femenina en Europa.
¿Por qué Andorra ahora?
Andorra no es un país cualquiera para la masonería. Es el único Estado del mundo con dos jefes de Estado: el presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron, y el obispo de Urgell, Mons. Joan-Enric Vives i Sicília, copríncipe episcopal desde 2003. Esta figura institucional, vestigio de los Pariatges de 1278, convierte al arzobispo de Urgell en un actor inevitable ante cualquier iniciativa masónica en el país.
El Principado carece de tradición masónica femenina organizada. La presencia masónica en Andorra ha sido testimonial, con pequeños grupos vinculados a logias francesas y españolas, pero sin estructura autónoma. «La creación de una Gran Logia femenina en Andorra sería un hecho insólito en el contexto pirenaico y europeo», señala el briefing interno de Cámara de Maestro. «Andorra, tradicionalmente vinculada a la Iglesia católica y con una sociedad pequeña, acogería una estructura masónica femenina autónoma.»
El proyecto llega en un momento de crecimiento sostenido de la masonería femenina en Europa. La Gran Logia Femenina de Francia (GLFF), fundada en 1952, cuenta con más de 14.000 miembros en todo el mundo, según datos de la propia obediencia. Es la referencia natural para cualquier iniciativa en el ámbito francófono, que incluye a Andorra. Otras obediencias femeninas, como la Gran Logia Femenina de España y las de Bélgica e Italia, han crecido con miles de miembros en las últimas décadas, aunque no existen cifras oficiales comparables para el proyecto andorrano. Ambas obediencias podrían ejercer de valedoras del proyecto, pero no hay confirmación oficial de su respaldo.
Las impulsoras y el silencio institucional
Las mujeres que impulsan el proyecto mantienen vínculos con logias francesas y españolas, según ha podido saber este medio a través del artículo de La Veu Lliure que destapó la noticia. Sin embargo, no ha sido posible obtener declaraciones directas de las protagonistas. El proyecto se encuentra en fase embrionaria, sin registro formal en el BOPA, y las impulsoras no han realizado pronunciamientos públicos.
El silencio también envuelve a las instituciones andorranas. El Gobierno de Xavier Espot Zamora, presidente del Principado desde 2019, no se ha pronunciado sobre la iniciativa. Tampoco lo ha hecho Mons. Joan-Enric Vives i Sicília, que como copríncipe episcopal ostenta la jefatura del Estado compartida con Francia. «No existe declaración pública del ejecutivo andorrano sobre la iniciativa masónica femenina», confirma la investigación de Cámara de Maestro. «El silencio institucional es significativo.»
La ausencia de reacción oficial no es casual. Andorra ha avanzado hacia la laicidad de forma gradual desde la Constitución de finales del siglo XX, que reconoce la libertad religiosa pero otorga un estatus especial a la Iglesia católica. El proceso de secularización se ha acelerado en el siglo XXI, pero la influencia de la Iglesia sigue siendo relevante, especialmente en el sistema educativo y en las tradiciones sociales. Un pronunciamiento público del copríncipe episcopal contra el proyecto podría tensar las relaciones entre la Iglesia y un Estado que busca modernizarse.
El factor eclesiástico: la doctrina católica y la masonería
La posición del copríncipe episcopal es institucional, no religiosa, pero su condición de obispo católico le confiere una autoridad moral que trasciende lo político. Históricamente, la Iglesia católica andorrana ha mantenido una posición contraria a la masonería, en línea con la doctrina tradicional de la Santa Sede.
Las declaraciones de la Congregación para la Doctrina de la Fe de los años ochenta establecen la incompatibilidad entre la fe católica y la pertenencia a la masonería. Esta doctrina sigue vigente, aunque en la práctica las relaciones han mejorado en muchos países. En España, existen diálogos informales entre masones y católicos, y algunos sacerdotes han mostrado una actitud más abierta.
Sin embargo, la tensión sigue viva. La Conferencia Episcopal Nórdica ha publicado en fechas recientes una carta en la que afirma que no existe «masonería compatible con el catolicismo». Este pronunciamiento demuestra que la doctrina oficial de la Iglesia no ha cambiado y que cualquier proyecto masónico en un país de tradición católica como Andorra encontrará, como mínimo, una resistencia moral.
La masonería femenina en Europa: un fenómeno en expansión
La masonería femenina ha experimentado un crecimiento significativo en Europa en las últimas décadas. La GLFF, con más de 14.000 miembros, es la obediencia femenina más antigua y numerosa del continente. Le siguen otras obediencias nacionales con varios miles de miembros cada una. El modelo femenino exclusivo (solo mujeres) coexiste con el modelo mixto (hombres y mujeres), representado principalmente por la Orden Masónica Mixta Internacional «Le Droit Humain», fundada a finales del siglo XIX y con decenas de miles de miembros en todo el mundo. Andorra, por su tamaño y su contexto social, podría convertirse en un laboratorio de este modelo de masonería femenina en un entorno de fuerte tradición católica.
«La masonería femenina crece en todo el mundo, y Andorra, pese a su tamaño, se convierte en un escenario simbólico de esa expansión», apunta el briefing de Cámara de Maestro. La iniciativa andorrana no es un hecho aislado, sino parte de un movimiento global que busca la igualdad de género dentro de la Orden y la visibilidad de la mujer en espacios tradicionalmente masculinos.
¿Qué significa esto para Andorra?
Los leridanos que cruzan la frontera para trabajar o hacer compras en Andorra conocen bien la idiosincrasia del Principado. Un país pequeño, con una economía basada en el turismo y el comercio, donde la Iglesia católica ha tenido un peso histórico determinante. La llegada de una Gran Logia femenina no solo cambiaría el mapa masónico del Pirineo, sino que pondría a prueba la capacidad de Andorra para integrar la diversidad ideológica y religiosa en su tejido social.
El proyecto no es, por ahora, una confrontación. No hay declaraciones públicas de las impulsoras, ni reacción del copríncipe episcopal, ni pronunciamiento del Gobierno. Pero el silencio es elocuente. Andorra se enfrenta a una decisión que trasciende lo masónico: cómo gestionar la coexistencia entre una tradición católica arraigada y una sociedad que avanza hacia la laicidad.
La ausencia de datos oficiales sobre el número de masones en Andorra (no existe registro oficial de la masonería como institución en el Principado) y la falta de confirmación del respaldo de la GLFF o la GLFE al proyecto añaden incertidumbre. Lo que sí está claro es que el proyecto existe, que está en fase de consultas previas y que, si prospera, convertirá a Andorra en el primer país del Pirineo con una Gran Logia femenina autónoma.
Cierre: el símbolo de un cambio
Andorra, ese pequeño país de unos cientos de kilómetros cuadrados encajado entre Francia y España, siempre ha sabido adaptarse. De economía pastoril a paraíso fiscal, de sociedad cerrada a destino turístico. Ahora, un grupo de mujeres masonas le ofrece la oportunidad de escribir un nuevo capítulo de su historia. La creación de una Gran Logia femenina no es solo un hecho masónico. Es la señal de que la laicidad, la igualdad de género y la libertad de conciencia avanzan incluso en los rincones más tradicionales de Europa.
El proyecto está en fase embrionaria, sin registro formal, sin declaraciones públicas, sin reacción institucional. Pero ya está ahí. Y cuando la masonería femenina llama a las puertas de un país con un obispo como jefe de Estado, el silencio nunca es la respuesta definitiva.
Fuentes
- https://news.google.com/rss/articles/CBMilwFBVV95cUxNbTVTMlQ2LWhleFFUM1VqcGxrVnJudlBIT3M5ZEhpa0tiMmx2MmYwVmdoY3hraHlSbHRhM1lSNUhTd09kLXIxOWxXbkl1eHJjbTJkdUZyNHlzb09NeWZqVDk5WGhlVlRxc3pRZExCMGw5Q3BsZHN6YVk2Qk9RdlFQMmE2eWx0aTRWQXYxZy0weTdtNVhOOVI4?oc=5
- https://news.google.com/rss/articles/CBMi9wFBVV95cUxPN0NqZjlLTklGVTNxNE1rMDJWRE1scEM0U2Y2akdOWTBUM3Z6TmROVDQtMVpJX0VNYUtVS19Xakw3WjBERlhwMzBfMS14ZDZwTk8tOTlLeGVPeVpOSVMxZXdHWW94aHNoMkQyQ0NuWW1PYnlVLXlOSFRfTU9XOWdNWWhXVjExTDBXaXdFSEJuR1dmblRtMFdRZ3dGZUh4R3lzNWhsRTYtZHprMXVlZkNyMzRWWmhtVUN5dFdoT0k0MzltaUhUU0lhRjFzUTVHNEpJRHJDSklPM0phS0J4UkwxS2U0LUNJcFBNR2wzSXJWVnNGZV9xVjFr?oc=5
- https://www.estadistica.ad
- https://www.glff.org
- https://www.bisbaturgell.org