Gran Oriente de Francia: historia y características
El Gran Oriente de Francia (GODF) es una organización masónica fundada con ese nombre en 1773, resultado de la reestructuración de la primera Gran Logia de Francia, establecida en 1728. Constituye la más antigua de las obediencias masónicas existentes en la Europa continental. En agosto de 2018 contaba con aproximadamente 53 000 miembros distribuidos en 1338 logias en todo el mundo. Su sede central se encuentra en París, en el número 16 de la calle Cadet.
Orígenes y evolución histórica
Antecedentes y fundación de la Gran Logia de Francia
La presencia de la masonería en Francia se documenta desde principios del siglo XVIII. Una logia inglesa está documentada en Dunkerque en 1721. Hacia 1725, otra logia fue organizada en París por jacobitas exiliados bajo el liderazgo del conde de Derwentwater. En 1732 se documenta una logia en el establecimiento Louis d’Argent, en la Rue des Boucheries de París. Ese mismo año, la Gran Logia de Londres envió su primera «deputación» de logias a Francia.
El Gran Oriente de Francia data su fundación de 1733, año en que empezó a existir una Gran Logia de Francia reconocible como tal. En 1743, la Gran Logia inglesa de Francia se había convertido en un fenómeno francés, y Luis, conde de Clermont, asumió el cargo de Gran Maestro, que mantuvo hasta 1771.
Según la tradición, el Gran Oriente de Francia reconoció en 1777 la antigüedad de la Logia de la Perfecta Igualdad, supuestamente formada en 1688. No obstante, los estudiosos modernos consideran esta afirmación como una leyenda o tradición popular, sin respaldo documental.
Creación del Gran Oriente de Francia (1773)
Tras la muerte del conde de Clermont en 1771, se produjo una escisión en el seno de la Gran Logia de Francia. La facción mayoritaria adoptó el nombre de Gran Oriente de Francia en 1773, bajo la dirección de Luis Felipe de Orleans, duque de Chartres. El ritual seguido era el de la Primera Gran Logia de Inglaterra.
La Revolución Francesa
En la época de la Revolución Francesa existían aproximadamente 1250 logias masónicas en Francia. La Logia Les Neuf Sœurs, adscrita al Gran Oriente de Francia, fue particularmente influyente en el apoyo a la Revolución Americana (1765-1783) y en el fermento intelectual que precedió a la Revolución Francesa de 1789. Benjamín Franklin fue miembro de esta logia.
Varios revolucionarios franceses notables fueron masones, entre ellos el Marqués de Lafayette, el Marqués de Condorcet, Mirabeau, Georges Danton, el duque de Orleans y Hébert. Luis Felipe II, duque de Orleans, ejerció como Gran Maestro del Gran Oriente de Francia durante el período revolucionario.
La historiografía ha debatido el papel de la masonería en la Revolución Francesa. Según la Catholic Encyclopedia de 1910, el libro masónico La Franc-Maçonnerie, écrasée (1746) habría predicho el programa revolucionario, y se citan documentos del Gran Oriente de Francia reclamando crédito por ella. Sin embargo, la New Catholic Encyclopedia de 1967 señala que los historiadores modernos consideran exagerado el papel de la masonería en la Revolución Francesa. La edición de 2002 de esta obra no contiene artículo sobre masonería.
Siglo XIX: fusiones y conflictos
En 1804, el Gran Oriente de Francia se fusionó con la rival Gran Logia del Rito Escocés. Durante el Segundo Imperio, bajo Napoleón III, se estableció un control gubernamental sobre la masonería francesa. El emperador nombró primero al príncipe Lucien Murat y luego al mariscal Magnan para supervisar la institución y suprimir la oposición en su seno.
Según el autor marxista Ernest Belfort Bax, los masones tuvieron una participación considerable en la Comuna de París, tras intentos fallidos de reconciliación entre las facciones enfrentadas.
El cisma de 1877
El acontecimiento más trascendental en la historia moderna del Gran Oriente de Francia se produjo en 1877. A instancias del pastor protestante Frédéric Desmons, la obediencia suprimió de su constitución la frase «La francmasonería tiene por principio la existencia de Dios y la inmortalidad del alma», siguiendo los pasos del Gran Oriente de Bélgica, que había tomado una decisión similar en 1872.
Esta decisión provocó un cisma definitivo con la Gran Logia Unida de Inglaterra (UGLE), que considera la creencia en un Ser Supremo como un Landmark masónico esencial. La medida no fue universalmente aceptada ni siquiera en Francia: en 1894, muchas logias se separaron del Gran Oriente de Francia y formaron la Gran Logia de Francia (GLdF).
En 1910, algunos miembros del Gran Oriente de Francia intentaron reintroducir el concepto de Dios como Gran Arquitecto, aunque no se dispone de documentación completa sobre el resultado de esta iniciativa.
Siglo XXI: admisión de mujeres
Hasta el siglo XXI, el Gran Oriente de Francia no aceptaba mujeres en sus logias. En septiembre de 2010, durante la Convención de Logias celebrada en Vichy, los delegados de 1200 logias ratificaron la interpretación de su reglamento que excluye cualquier discriminación por género. Desde entonces, todas las logias del Gran Oriente de Francia pueden iniciar tanto a mujeres como a hombres que cumplan los requisitos establecidos.
Características doctrinales
El Gran Oriente de Francia es considerado el principal referente mundial de la masonería liberal o adogmática. Se define con un carácter europeísta y humanista, basado en la filosofía ilustrada y en los principios de Libertad, Igualdad y Fraternidad.
La obediencia defiende el principio de libertad absoluta de conciencia, lo que significa que sus miembros pueden ser creyentes, agnósticos o ateos. Concede una importancia fundamental a la laicidad, entendida como la independencia de las religiones respecto al Estado. Asimismo, defiende valores republicanos y sociales, concibiendo la transformación social como un objetivo masónico.
Organización interna
El Gran Oriente de Francia se estructura como una democracia basada en la división de poderes. Las logias se agrupan en 17 regiones, gestionadas mediante Congresos Regionales. Cada logia está representada por un delegado en los congresos y en el Convento anual, que constituye la asamblea general de la obediencia.
El Consejo de la Orden ejerce el poder ejecutivo y elige a su presidente, denominado Gran Maestro. La obediencia regula los ritos nacidos en su seno, especialmente el Rito Francés.
En cuanto a los requisitos para la constitución de logias, desde 2009 se exige un mínimo de 14 maestros masones por logia, y 21 si ya existe presencia de la obediencia en la población.
Relaciones con otras obediencias
El Gran Oriente de Francia reconoce la plena regularidad de la iniciación femenina y mantiene relaciones fraternales con obediencias mixtas y femeninas. La decisión de 1877 de suprimir la cláusula deísta provocó un cisma histórico con la Gran Logia Unida de Inglaterra y con el conjunto de la masonería denominada «regular», que mantiene la creencia en un Ser Supremo como requisito indispensable.
Contexto y significado
El Gran Oriente de Francia representa una de las dos grandes corrientes de la masonería mundial: la tradición liberal o adogmática, frente a la corriente regular anglosajona. Su evolución histórica refleja las tensiones entre la tradición iniciática y los principios ilustrados, entre la creencia religiosa y la libertad de conciencia, y entre la autonomía masónica y el control estatal. Su decisión de 1877 marcó un punto de inflexión en la historia de la masonería continental, y su apertura a las mujeres en 2010 lo sitúa en la vanguardia de los debates contemporáneos sobre igualdad de género en las instituciones iniciáticas. Como la más antigua obediencia masónica de la Europa continental, su trayectoria constituye un testimonio de la evolución de la masonería desde el Antiguo Régimen hasta la sociedad contemporánea.