Manuscrito Regius: el más antiguo de los Old Charges masónicos
El Manuscrito Regius, también conocido como Halliwell Manuscript o Regius Poem, es el más antiguo de los denominados “Old Charges”, documentos masónicos antiguos que recogen normas, leyendas e instrucciones del oficio, y el único de ellos que está escrito en verso, en pareados rimados. Se trata de un manuscrito de 64 páginas de vitela (pergamino de piel fina) redactado en inglés medio (Middle English), que se conserva en la Biblioteca Británica. Su datación es objeto de debate académico, situándose entre 1390 y aproximadamente 1440.
Contenido del manuscrito
El poema que constituye el Manuscrito Regius se estructura en torno a una narración legendaria del origen de la masonería, seguida de un conjunto de normas y preceptos morales. Según la tradición registrada en el manuscrito, comienza describiendo cómo Euclides «contrahizo la geometría» y la llamó masonería, con el propósito de emplear a los hijos de la nobleza en el Antiguo Egipto. A continuación, relata la difusión del arte de la geometría por «diversas tierras» hasta llegar a Inglaterra durante el reinado del rey Athelstan (924, 939). De acuerdo con el texto, todos los masones del país acudieron al rey para que les diera normas de buen gobierno. Athelstan, junto con la nobleza y la pequeña nobleza rural, forjó entonces los quince artículos y quince puntos que habrían de regir el oficio. Los quince artículos están dirigidos al maestro (sobre comportamiento moral y operativo en las obras), mientras que los quince puntos se destinan a los artesanos, siguiendo un patrón similar.
El texto incluye además advertencias de castigo para quienes quebranten las ordenanzas, disposiciones para la celebración de asambleas anuales, la leyenda de los Cuatro Mártires Coronados, una serie de aforismos morales y una bendición final. Esta estructura combina elementos normativos propios de un reglamento gremial con una tradición legendaria que vincula el oficio con figuras bíblicas y clásicas.
Datación y debate académico
La datación del Manuscrito Regius ha sido objeto de controversia desde su redescubrimiento. James Halliwell, quien presentó el manuscrito a la comunidad académica en 1838, 1839, lo fechó en 1390, datación que fue apoyada por autoridades como Woodford y Hughan. Sin embargo, Edward Augustus Bond, conservador de manuscritos del Museo Británico, propuso una datación posterior, hacia 1440, es decir, unos cincuenta años más tarde. La datación de Bond fue ampliamente marginada durante décadas, pero el debate no se ha cerrado por completo. En la actualidad, los especialistas sitúan el manuscrito en un arco cronológico que va desde finales del siglo XIV hasta mediados del siglo XV, sin que exista consenso absoluto sobre una fecha precisa.
Historia del manuscrito
El Manuscrito Regius fue registrado en varios inventarios personales a medida que cambiaba de propietario, hasta que finalmente pasó a formar parte de la Biblioteca Real. Esta colección fue donada al Museo Británico en 1757 por el rey Jorge II, constituyendo el núcleo de la actual Biblioteca Británica, donde el manuscrito se conserva en la actualidad.
Durante mucho tiempo, el manuscrito pasó desapercibido para la masonería. Ello se debió a que el bibliotecario David Casley lo catalogó en 1734 como «un Poema de Deberes Morales», sin identificar su relación con la historia del oficio. No fue hasta la sesión 1838, 1839 de la Royal Society cuando James Halliwell, que no era masón, presentó una ponencia titulada «La historia temprana de la francmasonería en Inglaterra», basada en el Regius, que fue publicada en 1840. Este trabajo supuso el redescubrimiento del manuscrito para el estudio de la masonería.
Leyenda versus hecho documentado
Es necesario distinguir con claridad entre el contenido legendario del manuscrito y los hechos documentados que lo rodean. El hecho documentado es que el manuscrito existe físicamente: 64 páginas de vitela escritas en verso, en inglés medio, conservadas en la Biblioteca Británica, catalogadas por Casley en 1734, presentadas por Halliwell en 1839, 1840 y datadas entre 1390 y aproximadamente 1440.
El contenido interno del manuscrito, en cambio, pertenece al ámbito de la tradición y la leyenda. La narración de que Euclides «contrahizo la geometría» y la llamó masonería en el Antiguo Egipto, la difusión de la geometría por diversas tierras, y la historia de que la masonería llegó a Inglaterra bajo el rey Athelstan, quien junto con la nobleza forjó los quince artículos y quince puntos, forman parte de la llamada «leyenda de York» (York Legend). Esta leyenda, que los Old Charges transmiten, no constituye un hecho histórico verificable, sino una tradición que los documentos masónicos más antiguos fueron elaborando y consolidando. Según el dossier, esta leyenda comenzaba antes del Diluvio y culminaba en el restablecimiento del oficio en York durante el reinado de Athelstan, evolucionando desde aproximadamente 1425 hasta 1550.
Significado e importancia
El Manuscrito Regius ocupa un lugar fundamental en el estudio de los orígenes de la francmasonería. Como el más antiguo de los Old Charges, constituye un testimonio excepcional del surgimiento de las tradiciones, normas y leyendas que conformarían la identidad del oficio. Su singularidad radica en su forma poética, que lo distingue de todos los demás documentos masónicos antiguos, escritos en prosa.
El manuscrito no solo ofrece información sobre las prácticas y la organización del trabajo de los masones operativos en la Baja Edad Media inglesa, sino que también refleja el proceso mediante el cual el oficio fue construyendo una memoria legendaria que lo vinculaba con figuras de la Antigüedad clásica y con la historia de Inglaterra. Esta combinación de elementos normativos, morales y legendarios hace del Manuscrito Regius una fuente insustituible para comprender el tránsito desde la masonería operativa medieval hacia la masonería especulativa moderna, así como para estudiar la evolución de las tradiciones que la masonería ha transmitido a lo largo de los siglos.
Fuentes: