Francmasonería: origen, organización y tradiciones
La francmasonería, también conocida simplemente como masonería, es un conjunto de organizaciones fraternas de carácter iniciático que traza su origen en los gremios medievales de canteros. Considerada una de las sociedades fraternas seculares más antiguas en funcionamiento continuo, ha sido descrita por algunas fuentes como «sociedad secreta» y por otras como «organización discreta». Sus propósitos fundamentales incluyen la caridad, el perfeccionamiento moral de sus miembros y la búsqueda de la fraternidad universal. Las estimaciones sobre el número de miembros a principios del siglo XXI varían entre dos y seis millones de personas en todo el mundo.
Etimología
El término «masón» proviene del francés y significa albañil o constructor. En Inglaterra, hacia 1350, apareció la denominación «free-stone-mason» para referirse a los albañiles que trabajaban piedra de calidad superior, mientras que a los que trabajaban piedra más tosca se les denominaba «rough-stone-mason». Según una tradición recogida por algunos autores, la palabra «free» (libre) se debería a que desde el año 614 el papa Bonifacio IV liberó a los constructores de las leyes de sus países, poniéndolos bajo la protección de la Iglesia. En el siglo XVIII, el término se extendió a la Europa continental como «franc-maçon» en francés y «francmasón» en español.
Historia
Orígenes medievales
La masonería evolucionó a partir de los gremios de canteros y constructores de catedrales de la Edad Media. Estos gremios ofrecían a sus miembros vida social, beneficios mutuos, protección salarial y control de calidad en el trabajo. La identidad de los miembros se protegía mediante palabras secretas y apretones de manos, prácticas que más tarde se incorporarían al simbolismo masónico.
La transición a la masonería especulativa
Un hito documentado en la historia de la masonería son los estatutos redactados en 1598 por William Schaw, maestro de obras de Jacobo VI de Escocia, que fueron aprobados por el conjunto de masones del reino. Con el declive de la construcción de catedrales, algunas logias de albañiles operativos empezaron a aceptar miembros honorarios que no eran canteros. Registros escoceses desde al menos la década de 1650 muestran gremios de masones aceptando a parientes o figuras prominentes que no ejercían el oficio, dando lugar a la llamada «masonería especulativa».
Fundamentos documentales
El manuscrito Cooke, redactado hacia 1415, constituye uno de los documentos más antiguos de la tradición masónica. En él se narra que Yabal escribió su sabiduría sobre geometría en dos pilares antes del Diluvio y que Hermes y Pitágoras los encontraron posteriormente. Este manuscrito fue la principal fuente de las Constituciones de Anderson, publicadas en 1723, que se convirtieron en el texto fundacional de la masonería moderna.
La primera Gran Logia
En 1717 se fundó en Inglaterra la primera Gran Logia, una asociación de logias que marcó el inicio de la masonería organizada tal como se conoce hoy. A partir de algunas logias se desarrolló la masonería simbólica o especulativa moderna, que pasó de ser gremios de constructores a enclaves de hombres letrados. Las ideas de la Ilustración fueron más importantes para la difusión de las logias masónicas en Europa que la continuación de la antigua tradición de logias de constructores. En el siglo XVIII, en épocas de absolutismo, la masonería representaba la única institución que podía escapar de las pretensiones absolutistas del Estado y de la rígida separación de estamentos sociales.
Organización y estructura
La unidad organizativa básica de la masonería es la Logia. Las logias se agrupan en distintas obediencias, que pueden seguir diferentes ritos masónicos, es decir, tradiciones rituales y organizativas particulares. No existe una Gran Logia internacional que supervise toda la masonería; cada Gran Logia es independiente y soberana. Las logias no necesariamente se reconocen mutuamente como legítimas, y el reconocimiento entre obediencias depende del cumplimiento de ciertos principios de regularidad.
Grados y sistemas rituales
La masonería se organiza en tres grados fundamentales: Aprendiz, Compañero y Maestro Masón, que en conjunto constituyen la masonería simbólica o «azul». En inglés reciben los nombres de Entered Apprentice, Journeyman o Fellow of the Craft, y Master Mason. Los grados son parte alegórica y parte conferencia, y en ellos se transmiten enseñanzas morales y filosóficas mediante símbolos tomados del oficio de la construcción. Existen organizaciones vinculadas que requieren el grado de maestro para la afiliación y que ofrecen grados adicionales.
Principales tradiciones masónicas
Se distinguen tres tradiciones principales dentro de la masonería:
La masonería anglo-americana exige que en la logia haya abierto un «volumen de ley sagrada», requiere la creencia en un Ser Supremo, admite solo a hombres y prohíbe la discusión de religión o política durante los trabajos.
La masonería continental o liberal ha evolucionado más allá de esas restricciones, permitiendo en muchos casos la admisión de mujeres y la libertad de conciencia sin exigencia de creencia en un Ser Supremo.
La masonería femenina o mixta incluye organizaciones que admiten solo mujeres, como la Order of Women Freemasons, o ambos sexos, como la orden Le Droit Humain.
Actividades y ceremonias
Las reuniones de las logias incluyen trabajo ritual y actividades educativas. Entre las ceremonias principales se encuentran las de grado: la iniciación para el grado de Aprendiz, el pase al grado de Compañero y la exaltación al grado de Maestro. En estas ceremonias, el candidato debe tomar nuevas obligaciones y se le confían conocimientos secretos, como contraseñas, signos y apretones de manos. Aunque nominalmente secretos, estos símbolos y gestos se encuentran fácilmente en fuentes públicas.
Otra ceremonia importante es la instalación anual del Venerable Maestro y sus oficiales. Las reuniones también incluyen conferencias sobre los grados, lecturas de documentos masónicos llamados «Piece of Architecture» o «Planche», y discusiones filosóficas. Con frecuencia, las sesiones concluyen con una cena formal denominada «Ágape» o «festive board». Las reuniones suelen celebrarse en un templo masónico.
Oposición y antimasonería
La masonería ha sido objeto de críticas, oposición, discriminación, prohibiciones y persecuciones por motivos religiosos, morales y políticos, fenómeno conocido como antimasonería. La Iglesia Católica, algunas denominaciones protestantes y ciertos países o entidades islámicas han expresado su oposición o han prohibido la membresía a sus fieles. En ocasiones, esta oposición ha tenido raíces en el antisemitismo o en teorías conspirativas. Los masones han sido perseguidos por estados autoritarios a lo largo de la historia, especialmente durante regímenes totalitarios del siglo XX.
Contexto y significado
La francmasonería representa una de las expresiones más duraderas de asociación voluntaria en la historia occidental. Su evolución desde los gremios medievales de constructores hasta las organizaciones filosóficas y filantrópicas actuales refleja la transformación de las sociedades europeas desde el feudalismo hasta la modernidad. En su seno han confluido tradiciones hermética, ilustrada y liberal, configurando un espacio de sociabilidad donde la fraternidad, la tolerancia y la búsqueda del perfeccionamiento humano han sido valores centrales. A pesar de las controversias y persecuciones que ha enfrentado, la masonería ha mantenido una presencia continua durante más de tres siglos en su forma organizada, adaptándose a diferentes contextos culturales y políticos sin perder su carácter iniciático y su compromiso con la construcción simbólica de un mundo más justo y fraternal.
Fuentes: Wikipedia en español, Wikipedia en inglés