Gran Logia de Londres y Westminster
Definición
La Gran Logia de Londres y Westminster, conocida en la historiografía masónica como Premier Grand Lodge of England (Gran Logia Primera de Inglaterra), fue la primera Gran Logia masónica creada en el mundo. Fundada el 24 de junio de 1717 en Londres, constituyó el primer intento de coordinar y regular las actividades de las logias masónicas existentes, estableciendo un modelo de gobierno centralizado que sería imitado posteriormente en todo el mundo. Su nombre original fue «Gran Logia de Londres y Westminster», mientras que la denominación «Premier Grand Lodge of England» es un término moderno acuñado para distinguirla de otras Grandes Logias que surgieron con posterioridad en Inglaterra. La institución existió hasta 1813, cuando se fusionó con la Ancient Grand Lodge of England para formar la United Grand Lodge of England (Gran Logia Unida de Inglaterra).
Contexto histórico
La fundación de la Gran Logia se produjo en un momento de transformación política y cultural en Gran Bretaña. Tuvo lugar poco después del ascenso al trono de Jorge I (1 de agosto de 1714) y del fin del primer levantamiento jacobita de 1715. Este contexto de estabilización dinástica favoreció el desarrollo de instituciones que promovían la tolerancia y la concordia social.
El movimiento masónico que cristalizó en 1717 bebió de las corrientes intelectuales de la Ilustración y de la Revolución Científica del siglo XVII. Los principios de tolerancia religiosa, comprensión universal y búsqueda del conocimiento, característicos del período, inspiraron la organización de la masonería especulativa. La nueva Gran Logia representó una expresión institucional de los ideales ilustrados aplicados a una fraternidad que pretendía superar las divisiones religiosas y políticas.
Fundación
La reunión preparatoria de 1716
El proceso fundacional se inició en 1716, cuando representantes de varias logias londinenses se reunieron en la taberna Apple-Tree Tavern, situada en Charles Street, Covent Garden. En este encuentro, los asistentes se constituyeron como «Grand Lodge pro Tempore» y acordaron celebrar una asamblea anual, así como elegir un Gran Maestre al año siguiente.
La asamblea del 24 de junio de 1717
El 24 de junio de 1717, día de San Juan Bautista, tuvo lugar la asamblea fundacional en la taberna «Goose and Gridiron», ubicada en St. Paul’s Church-yard, Londres. En esta reunión se constituyó formalmente la Gran Logia de Londres y Westminster.
Las cuatro logias fundadoras
La nueva Gran Logia fue creada por cuatro logias londinenses, identificadas por los nombres de las tabernas donde celebraban sus reuniones:
- Goose and Gridiron Ale-house, que con el tiempo se convertiría en la Lodge of Antiquity No. 2.
- Crown Ale-house, en Parker’s Lane, Drury Lane.
- Apple-Tree Tavern, en Charles Street, Covent Garden, que posteriormente sería la Lodge of Fortitude and Old Cumberland No. 12.
- Rummer and Grapes Tavern, en Channel Row, Westminster, que devendría la Royal Somerset House and Inverness Lodge No. IV.
Primeros Grandes Maestres
El primer Gran Maestre de la institución fue Anthony Sayer, quien ocupó el cargo entre 1717 y 1718. Se sabe poco sobre su persona, más allá de su papel fundacional.
Le sucedió George Payne (1718-1719 y 1720-1721), quien ocupaba un alto cargo en la Comisión de Impuestos. Payne desempeñó un papel crucial en la organización temprana de la Gran Logia, redactando las «General Regulations of a Free Mason», que fueron recitadas en su segunda instalación como Gran Maestre en 1720.
El tercer Gran Maestre fue John Theophilus Desaguliers (1719-1720), científico, clérigo y alumno de Isaac Newton. Su figura ilustra la conexión entre la masonería primitiva y el mundo intelectual de la Ilustración británica.
A partir de Desaguliers, todos los Grandes Maestres fueron miembros de la nobleza, aunque probablemente desempeñaron funciones principalmente decorativas o protocolarias.
Las Constituciones de Anderson
Uno de los hitos más significativos de la Primera Gran Logia fue la publicación, en 1723, de «The Constitutions of the Free-Masons». Esta obra fue encargada por el Gran Maestre al reverendo Dr. James Anderson, quien la redactó basándose en los reglamentos previos de George Payne.
El contenido de las Constituciones incluía una historia de la masonería desde tiempos bíblicos, seis «Cargos» u obligaciones masónicas, una versión ampliada de los Reglamentos de Payne, el método para constituir una nueva logia y varias canciones. La obra estableció un marco normativo que influiría profundamente en el desarrollo posterior de la masonería.
En 1738 se publicó una segunda edición revisada, que incorporó modificaciones respecto al texto original.
Expansión y primeras controversias
Crecimiento territorial
Para 1725, la influencia de la Gran Logia se había extendido más allá de Londres. Existían logias en Bath, Bristol, Norwich, Chichester, Chester, Reading, Gosport, Carmarthen, Salford y Warwick. Comenzaron a formarse Grandes Logias Provinciales embrionarias en Cheshire y Gales del Sur, sentando las bases para una organización territorial más amplia.
Críticas y revelaciones
El crecimiento de la institución no estuvo exento de controversias. Logias más antiguas, conocidas como «St. John’s» o independientes, criticaron ciertas innovaciones introducidas por la Gran Logia, como el uso de cinta y letras metálicas en lugar de tiza y cubo en los trabajos rituales.
Asimismo, durante este período aparecieron publicaciones que revelaban aspectos de los rituales masónicos. La más exitosa fue «Masonry Dissected», publicada por Pritchard en 1730, que contenía una representación reconocible de los tres grados masónicos.
El cisma: «Modernos» y «Antiguos»
La formación de la Gran Logia rival
En 1751, un grupo de masones formó una Gran Logia rival, denominada «Gran Logia de Masones Libres y Aceptados de Inglaterra». Este grupo pasó a ser conocido como los «Antiguos», mientras que la Primera Gran Logia recibió el apelativo de «Modernos».
Argumentos de los «Antiguos»
Los «Antiguos» justificaban su separación afirmando que la Primera Gran Logia había introducido innovaciones y se había apartado de los «antiguos linderos» de la masonería. Reivindicaban trabajar según reglas supuestamente dadas por el Príncipe Eduardo en York en el año 926 d.C., aunque esta fecha se considera legendaria y no documentada históricamente.
La Constitución de la segunda Gran Logia fue compilada por Laurence Dermott bajo el título «Ahiman Rezon».
Interpretaciones historiográficas
El historiador Henry Sadler, en su obra «Hechos y ficciones masónicas» (1887), ofreció una interpretación alternativa del cisma. Sostuvo que los «Antiguos» eran en realidad inmigrantes irlandeses en Londres que, al ser recibidos con hostilidad por las logias inglesas, crearon su propia organización. Esta tesis constituye una interpretación historiográfica, no un hecho incontrovertible.
Otra línea interpretativa sugiere que las diferencias rituales entre ambas Grandes Logias no provendrían de innovaciones de la Primera Gran Logia, sino de la distinta adopción del patrimonio ritual escocés en Irlanda e Inglaterra. Esta afirmación debe entenderse igualmente como una hipótesis historiográfica.
La unificación de 1813
Las negociaciones para la unión de las dos Grandes Logias comenzaron en 1809. El proceso culminó el 27 de diciembre de 1813, cuando ambas instituciones se fusionaron bajo el liderazgo de los Grandes Maestres, los duques de Sussex y de Kent, ambos hijos del rey Jorge III.
La nueva organización recibió el nombre de Gran Logia Unida de Inglaterra (United Grand Lodge of England, UGLE), que pervive en la actualidad. El duque de Sussex fue su primer Gran Maestre. En la actualidad, el príncipe Eduardo, duque de Kent, ocupa el cargo de Gran Maestre de la UGLE.
Legado y concepto de regularidad de origen
La Gran Logia de Londres y Westminster dejó un legado perdurable en la masonería mundial. Se acepta generalmente, como convención masónica, que la «regularidad de origen» de las obediencias masónicas emana de esta primitiva Gran Logia. Según este principio, las obediencias que se consideran regulares habrían recibido su carta patente directamente de esta Gran Logia o a través de otras intermedias.
Este concepto de regularidad constituye una convención dentro del mundo masónico, no un hecho histórico objetivo. No obstante, refleja la importancia fundacional que la historiografía masónica atribuye a la Gran Logia de Londres y Westminster como origen de la masonería especulativa organizada.
La creación de esta institución en 1717 marcó un punto de inflexión en la historia de la masonería, transformando un conjunto de logias independientes en un movimiento coordinado que, a lo largo de los siglos siguientes, se extendería por todos los continentes, adaptándose a diferentes contextos culturales pero manteniendo los principios fundamentales de fraternidad, tolerancia y búsqueda del perfeccionamiento humano que inspiraron su fundación.
Fuentes: