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Gran Logia Nacional Francesa - masonería regular

Redacción Cámara de Maestro · 24 de julio de 2026

La Gran Logia Nacional Francesa (GLNF; en francés, Grande Loge Nationale Française) es una obediencia masónica fundada en 1913, cuyo nombre original fue «Gran Logia Nacional Independiente y Regular para Francia y sus colonias». Constituye la única organización masónica en Francia que cuenta con el reconocimiento de la Gran Logia Unida de Inglaterra (UGLE) y de las grandes logias pertenecientes a la corriente masónica regular anglosajona. Su carácter distintivo reside en la adhesión estricta a los principios de regularidad definidos por la UGLE en 1929, que incluyen la exigencia de creencia en el Gran Arquitecto del Universo, la prohibición de discusiones políticas o religiosas en logia, el no reconocimiento de la iniciación femenina y el uso de las tres grandes luces de la Francmasonería.

Historia

Fundación (1913)

La GLNF fue creada en 1913 a partir de dos logias: Le Centre des Amis, que se había separado del Gran Oriente de Francia, y L’Anglaise, una logia independiente con sede en Burdeos. Desde su fundación, obtuvo el reconocimiento inmediato de la Gran Logia Unida de Inglaterra, lo que la situó como la única representante en Francia de la masonería regular de tradición británica.

Escisiones

A lo largo de su historia, la GLNF ha experimentado diversas escisiones que han dado lugar a nuevas obediencias. La primera de importancia ocurrió en 1958, cuando se separó la Gran Logia Tradicional y Simbólica-Ópera (Grande Loge traditionnelle et symbolique Opéra). En 1968 se produjo una nueva escisión, la Logia Nacional Francesa (National French Lodge). Otras escisiones posteriores incluyen el Gran Priorato de las Galias, el Gran Priorato Rectificado de Occitania, la Gran Logia Unida de Francia y la Gran Logia de los Masones Regulares Francos y Aceptados.

Crisis de 2009-2014

Entre 2009 y 2014, la GLNF atravesó una profunda crisis institucional. En diciembre de 2009, el Gran Maestre François Stifani enfrentó una rebelión interna motivada por el gasto de 17 millones de euros en suscripciones políticas. Los miembros disidentes recurrieron a los tribunales, y en enero de 2011 las autoridades legales francesas designaron a Mlle Monique Legrand para administrar la Gran Logia, lo que agravó la situación.

La crisis tuvo consecuencias internacionales. El 14 de septiembre de 2011, la UGLE suspendió sus relaciones con la GLNF, y varias grandes logias de Estados Unidos hicieron lo propio. El 10 de junio de 2012, cinco grandes logias europeas (Suiza, Bélgica, Austria, Alemania y Luxemburgo) firmaron la Declaración de Basilea, retirando el reconocimiento a la GLNF al considerar el daño irremediable. El 12 de septiembre de 2012, la UGLE retiró formalmente el reconocimiento, citando cismas internos y falta de control de la GLNF sobre sus propios asuntos.

Tras la renuncia de Stifani, Jean-Pierre Servel asumió el cargo en diciembre de 2012. Legrand devolvió la administración a Servel, quien suspendió y posteriormente expulsó a Stifani. Documentos revelaron que Stifani había comprometido la lealtad de la Gran Logia a Nicolas Sarkozy desde enero de 2008. En septiembre de 2013, la UGLE reconoció progresos en la GLNF, aunque declaró que no tenía planes inmediatos de restablecer el reconocimiento. Finalmente, en junio de 2014, la UGLE, la Gran Logia de Irlanda y la Gran Logia de Escocia emitieron un comunicado conjunto restaurando el reconocimiento a la GLNF, al considerar que la nueva dirección había abordado los problemas.

Principios y características

Regularidad masónica

La GLNF fundamenta su práctica en los preceptos de regularidad establecidos por la UGLE en 1929. Estos principios exigen la creencia en el Gran Arquitecto del Universo como requisito indispensable para la pertenencia a la orden. La obediencia mantiene una estructura exclusivamente masculina y no reconoce la iniciación femenina ni el contacto masónico con obediencias que sí la admitan.

Composición y funcionamiento

La GLNF prohíbe las discusiones políticas o religiosas en el interior de las logias, siguiendo la tradición de la masonería regular anglosajona. Las tres grandes luces de la Francmasonería —el Volumen de la Ley Sagrada, la Escuadra y el Compás— son elementos esenciales en sus trabajos.

Relaciones interobedienciales

La GLNF se mantiene aislada de la Unión Francmasonería Francesa, que agrupa a las nueve principales obediencias del país. No obstante, mantiene buenas relaciones con la Gran Logia de Francia. A lo largo de su historia, numerosas logias se han afiliado a la GLNF procedentes de otras obediencias, y otras tantas la han abandonado para unirse a otras.

Ritos practicados

La GLNF practica actualmente seis ritos en su jurisdicción. El Rito Escocés Antiguo y Aceptado se convirtió en el más prevalente tras la incorporación de miembros procedentes de la Gran Logia de Francia. El Rito Francés fue reintroducido en 1989, cuando la GLNF obtuvo una patente del Supremo Consejo del Rito Moderno de Brasil; actualmente lo practica aproximadamente el 15% de las logias de la obediencia. En tiempos recientes se han añadido logias que trabajan el Rito Escocés Estándar, completando la diversidad ritual de la organización.

Datos estadísticos

La GLNF cuenta con más de 38 000 miembros afiliados, lo que la convierte en una de las obediencias masónicas más numerosas de Francia.

Reconocimiento internacional

Tras la restauración del reconocimiento en junio de 2014, la GLNF recuperó su posición como la única obediencia francesa reconocida por la UGLE y por las grandes logias de su corriente masónica. Este reconocimiento implica la aceptación de la GLNF como interlocutora legítima en el concierto de la masonería regular internacional, basada en los principios de monoteísmo y regularidad que definen a esta tradición.

Contexto histórico y significado

La Gran Logia Nacional Francesa representa, dentro del panorama masónico francés, la corriente más cercana a la tradición regular anglosajona. Su fundación en 1913 respondió a la necesidad de crear una obediencia que cumpliera con los criterios de regularidad exigidos por la UGLE, en un momento en que el Gran Oriente de Francia había abandonado la exigencia de creencia en el Gran Arquitecto del Universo. A lo largo de su historia, la GLNF ha mantenido una posición de fidelidad a estos principios, lo que le ha valido el reconocimiento internacional pero también el aislamiento respecto a otras obediencias francesas. La crisis de 2009-2014 puso a prueba su estructura interna y sus relaciones internacionales, pero la restauración del reconocimiento en 2014 consolidó su papel como la única representante en Francia de la masonería regular de tradición británica. Su existencia refleja la diversidad de corrientes dentro de la Francmasonería mundial y la importancia de los criterios de regularidad en las relaciones entre obediencias.

Fuentes: