Grado masónico: definición, historia y los tres grados simbólicos
Definición y concepto general
El grado masónico corresponde a cada estadio de conocimiento y progreso alcanzado por el iniciado dentro del oficio masónico. Constituye una etapa sucesiva en la que se transmiten nuevos simbolismos y enseñanzas orientadas al desarrollo ético y personal del individuo. Los tres primeros grados se trabajan en las logias azules o simbólicas, denominadas comúnmente logias, y constituyen el núcleo fundamental de la masonería de oficio o Craft Freemasonry.
Según la tradición masónica, estos tres grados principales se corresponden con la organización de los gremios artesanales medievales: Entered Apprentice (Aprendiz), Fellow Craft (Compañero) y Master Mason (Maestro). A lo largo del proceso iniciático, los candidatos son instruidos progresivamente en el simbolismo masónico y se les confían signos, palabras y agarres que indican los grados que han recibido.
Evolución histórica
La masonería especulativa, tal como se conoce en la actualidad, se creó oficialmente en el siglo XVIII. No obstante, sus precedentes documentales y rituales se remontan a finales de la Edad Media. La tradición ampliamente aceptada, aunque no documentada directamente en las fuentes históricas, sostiene que los grados de la masonería contemporánea se equiparan a la antigua organización de los gremios de constructores de las catedrales góticas (masonería operativa), que incluía aprendices, compañeros del oficio y maestros de la logia.
Los tres grados de la masonería azul
Los tres primeros grados constituyen el núcleo esencial de la masonería y son prácticamente iguales en todas las logias regulares, independientemente del rito o la obediencia a la que pertenezcan. Cada grado representa una etapa de desarrollo interior y una comprensión más profunda del simbolismo masónico.
Primer grado: Aprendiz (Entered Apprentice)
El primer grado es el de Aprendiz. Simboliza el nivel de conciencia ordinaria o natural y la manera en que el individuo interactúa con el mundo. Según la tradición, su inspiración simbólica se encuentra en el libro de Rut 4:7, que alude al acto de quitarse los zapatos y caminar con los ojos cubiertos, imagen de la disposición del iniciado a recibir una nueva luz.
Durante la ceremonia de iniciación, al candidato se le comunican sus obligaciones y se le entrega el libro de las leyes sagradas. En algunas logias, este libro es un texto religioso, generalmente la Biblia; en otras, de orientación laica, se trata de una Constitución. Asimismo, recibe las herramientas propias de su grado: el mandil, el escoplo y el calibrador.
El grado se asienta sobre tres columnas que representan la sabiduría, la fortaleza y la belleza. La escalera de tres niveles simboliza el macrocosmos, con el piso de cuadros dual, la virtud y el cielo, y la divinidad como meta última. La masonería acepta el ingreso de personas de cualquier creencia religiosa o espiritual, e incluso existen ritos que admiten a quienes carecen de creencia alguna.
Segundo grado: Compañero (Fellow Craft)
El segundo grado es el de Compañero. Simboliza el nivel del individuo correspondiente a lo que se denomina alma y subconsciente. Representa el camino ascendente por la escalera, en el que el masón avanza hacia un conocimiento más profundo de sí mismo y del universo.
En la masonería, el propio individuo es considerado el templo; para algunos ritos, es el templo de Dios, en referencia a la primera epístola a los Corintios (6:19). El trabajo del masón de segundo grado se realiza en el camino hacia la cámara del medio, un espacio simbólico de mayor conocimiento.
Según la tradición, entre los símbolos característicos se encuentra una mata de trigo, que significa el mundo antiguo y conservador de los conocimientos arcanos. Todo se desarrolla en un lugar que refleja al Templo de Salomón, acompañado de las columnas J y B, representativas de la fuerza y el establecimiento.
Las herramientas entregadas en este grado son instrumentos de prueba o calibración: la regla de medición de gravedad, el nivel y la escuadra. El paso o ingreso al segundo grado se denomina, según la tradición, aumento de salario.
Tercer grado: Maestro (Master Mason)
El tercer grado es el de Maestro. Simboliza el nivel de conciencia, espiritualidad y la muerte, que iguala a todos los seres humanos. En este grado, el hermano ya no es conducido a la puerta de la cámara de la muerte como un ciego, sino que la encuentra abierta, dispuesto a enfrentar la transformación interior.
Se lleva a cabo una representación alegórica de la muerte del sabio arquitecto Hiram Abif, constructor del Templo de Salomón. Esta alegoría simboliza la muerte de sí mismo, del ego o yo, maltratado simbólicamente por tres rufianes o demonios, cuyos nombres tradicionales son Jubelá o Jubelas, Jubeló o Jubelos y Jubelum o Jubelón, representativos de los defectos que el iniciado debe superar. Por su muerte, Hiram Abif es levantado de ella y renace como una nueva persona. Esta muerte y resurrección se llevan a cabo en cuatro pasos: el recibimiento, la muerte, el acostamiento y el levantamiento de la nueva persona.
Las herramientas entregadas en este grado son el lápiz (la creatividad), el carrete o cordel y el compás, herramientas de diseño que representan el entendimiento de las leyes fundamentales. El paso al tercer grado, denominado sublime grado de Maestro, recibe el nombre de exaltación.
Un Maestro Masón puede ser elegible para unirse a diversos cuerpos concordantes o anexos que confieren grados adicionales. Algunas organizaciones masónicas adicionales requieren que los aspirantes posean el grado de Maestro para poder ingresar.
Grados superiores y compatibilidad entre ritos
A partir del cuarto grado, cada rito masónico posee su propia lista de grados superiores. El Rito Escocés Antiguo y Aceptado cuenta con treinta y tres grados, mientras que el Rito de York consta de trece grados. No obstante, los tres primeros grados, Aprendiz, Compañero y Maestro, son comunes a todas las logias regulares y constituyen la base sobre la que se asienta el edificio masónico.
Contexto y significado
Los grados masónicos constituyen un sistema progresivo de enseñanza moral y filosófica, estructurado en etapas que permiten al iniciado avanzar en su desarrollo personal y en la comprensión de los principios de la masonería: fraternidad, libertad de conciencia, perfeccionamiento humano, filantropía y tolerancia. Lejos de ser meros títulos honoríficos, representan un compromiso con el trabajo interior y con la construcción simbólica de un templo moral.
La universalidad de los tres primeros grados, presentes en todas las logias regulares del mundo, refleja la unidad esencial de la masonería más allá de las diferencias rituales o administrativas. Cada grado, con su simbolismo específico y sus herramientas características, ofrece al masón un marco para la reflexión y el crecimiento, en un camino que, partiendo de la conciencia ordinaria, aspira a la comprensión de las leyes fundamentales que rigen la existencia humana.
Fuentes utilizadas para la verificación: