La Masonería y la Religión: Universalismo y Tolerancia
Introducción: Un Diálogo entre Razón y Fe
La relación entre la Masonería y la Religión constituye uno de los debates más persistentes en la historia de la Orden. Para quienes se acercan a la Masonería desde el desconocimiento, resulta frecuente preguntarse si una institución esotérica puede coexistir armónicamente con las creencias religiosas personales. La respuesta, lejos de ser simple, revela una de las virtudes cardinales de la Masonería: su vocación universalista y su compromiso inquebrantable con la libertad de conciencia.
Este artículo examina cómo la Masonería moderna, particularmente en sus obediencias regulares, construye un espacio donde la espiritualidad y la razón convergen sin pretender reemplazar, modificar o subordinar las convicciones religiosas individuales. Se trata de un equilibrio deliberado, nacido de siglos de reflexión teórica y práctica fraterna.
La Creencia en un Ser Supremo: Principio Fundacional, No Dogma
El Concepto Abierto del Gran Arquitecto del Universo
Toda Logia regular requiere, en sus constituciones, que sus miembros reconozcan la existencia de una Potencia Superior. En la terminología masónica, esta Potencia se designa como “Gran Arquitecto del Universo” (G.A.D.U.). Sin embargo, esta designación es cuidadosamente agnóstica respecto a las especificidades teológicas.
El Gran Arquitecto del Universo no es:
- Una divinidad específica, ligada a ninguna religión en particular
- Un dogma a profesar, sino un presupuesto metafísico de coherencia
- Un sustituto de fe religiosa, sino un reconocimiento compartido de que el Universo posee un orden inteligible
- Un concepto que cierre debates teológicos, sino uno que los trasciende
Es, por el contrario:
- Un símbolo capaz de acoger interpretaciones católicas, protestantes, ortodoxas, judías, musulmanas, budistas y de otras tradiciones espirituales
- Un punto de partida filosófico que respeta la autonomía intelectual de cada hermano
- Un compromiso con la idea de que existe una racionalidad subyacente en la creación
El historiador británico John Hamill, especialista en historia masónica, ha subrayado que esta formulation permitió a la Masonería, desde sus orígenes especulativos en el siglo XVII, admitir hermanos de confesiones cristianas distintas durante períodos de intolerancia religiosa extrema. Luego, con la expansión global, la interpretación se amplió para incluir a hombres de todas las tradiciones espirituales que reconocieran una Causa Primera.
De la Construcción Especulativa a la Espiritualidad Universal
Cuando la Masonería operativa (de canteros y arquitectos medievales) evolucionó hacia la especulativa (de filósofos y gentlemen del siglo XVII), heredó la simbología de la construcción: el Gran Arquitecto del Universo es quien diseña, quien estructura. Este lenguaje arquitectónico ofrece una ventaja única: es comprensible tanto para el teísta como para el espiritualista sin necesidad de compromisos teológicos específicos.
La Masonería proclama que el Universo fue construido conforme a un Plan. Cada hermano es, entonces, copardícipe en la tarea de conocer y perfeccionar ese Plan. Esta noción despolitiza la religión (no impone una iglesia o institución religiosa) y la repolitiza en un sentido radicalmente diferente: la coloca en el terreno de la búsqueda individual, la investigación y la mejora moral perpetua.
Compatibilidad con Diversas Confesiones Religiosas
La Postura de Regularidad
Las Grandes Logias que se adhieren a los principios de “regularidad”, término acuñado por la Gran Logia Unida de Inglaterra (GLUI) en el siglo XIX, establecen límites claros respecto a la religión:
La Masonería NO es, ni pretende ser:
- Una religión alternativa
- Un sustituto de la fe religiosa personal
- Un factor de secularización forzada
- Un movimiento antirreligioso
La Masonería SÍ es:
- Un movimiento filantrópico y filosófico
- Un espacio de convivencia donde coexisten hombres de diversas creencias
- Un promotor de valores transversales (fraternidad, libertad, igualdad, justicia, templanza)
- Una escuela de perfeccionamiento moral y espiritual
Documentos Constitucionales Históricos
Las Constituciones de Anderson (1723), primer documento fundamental de la Masonería especulativa moderna, declaraban: “Un Masón está obligado por su condición a obedecer la Ley Moral; y si entiende correctamente el Arte, nunca será un ateo estúpido ni un libertino irreligioso.”
Este párrafo es capital: no impone religión específica, pero tampoco admite el ateísmo declarado. Posteriormente, el movimiento masónico ha reinterpretado este principio en términos de creencia en una Causa Superior, manteniendo la puerta abierta a la espiritualidad sin obligar a ninguna adhesión doctrinal.
Durante el siglo XVIII y XIX, logias masónicas en Francia, Alemania e Inglaterra acogieron a protestantes, católicos, judíos, mahometanos y pensadores deístas en un mismo espacio fraternal. Esto fue revolucionario: mientras Europa ardía en conflictos religiosos (Guerras de Religión, represión de minorías, inquisiciones), la Masonería experimentaba en la coexistencia pacífica y mutuamente respetuosa.
Ejemplos Históricos Verificables
En la España de los Borbones: Masones como el Conde de Floridablanca y Gaspar Melchor de Jovellanos eran católicos practicantes que, simultáneamente, participaban en logias y promovían reformas ilustradas. La tensión no residía en incompatibilidad dogmática, sino en el rechazo de la Iglesia institucional al pluralismo intelectual y a la crítica racional de sus privilegios temporales.
En América del Norte: Los Padres Fundadores (Washington, Franklin, Jefferson, Hamilton) que eran masones, variaban en sus creencias religiosas personales: algunos eran rigurosamente protestantes, otros deístas, algunos episcopalianos. La Masonería fue el espacio donde sus diferencias teológicas dejaban de ser motivo de conflicto.
En Italia y Alemania: Durante los movimientos de unificación nacional, masones católicos, protestantes, librepensadores y agnósticos trabajaron conjuntamente por objetivos políticos (independencia, democratización, educación pública) sin que la Orden prescribiera sus convicciones religiosas privadas.
El Debate Histórico sobre Laicismo
Diferencia Crítica: Anticlericalismo vs. Masonería
Es fundamental distinguir entre anticlericalismo, posición política contra la influencia institucional del clero en asuntos civiles, y la postura masónica respecto a la religión.
La Masonería no es antirreligiosa, pero históricamente ha sido anticlerical. Esta distinción, con frecuencia confundida, genera malentendidos persistentes.
En contextos donde la Iglesia (particularmente la Iglesia Católica Romana) ejercía monopolio absoluto sobre educación, caridad, moral pública y política, muchas logias masónicas adoptaron posturas reformistas que desafiaban ese monopolio. No porque fueran hostiles a la Fe, sino porque defendían:
- Libertad de pensamiento frente a dogmatismos impuestos
- Educación laica (no necesariamente atea, sino no controlada por eclesiásticos)
- Separación de Iglesia y Estado para proteger tanto a uno como a otro
- Derechos individuales (libertad de conciencia, de asociación, de expresión)
Respuesta de la Iglesia Católica
La Santa Sede condenó la Masonería en sucesivas Bulas Papales (la primera, In Eminenti de Clemente XII, en 1738). Las razones alegadas fueron múltiples:
- Su secretismo (interpretado como disimulo y potencial herejía)
- Su admisión de hombres de distintas religiones (percibida como relativismo doctrinal)
- Su énfasis en la razón y el método empírico
- La aparente independencia de sus miembros respecto a autoridades eclesiásticas
Históricamente, estas condenas reflejaban conflicto político y jurisdiccional más que incompatibilidad teológica auténtica. Multitud de católicos fervorosos han sido masones, y continúan siéndolo en países donde las tensiones históricas se han atenuado (Francia, Italia, Bélgica, etc.).
En la actualidad, el Código de Derecho Canónico (1983) no menciona específicamente a la Masonería, pero la doctrina de la Iglesia Católica mantiene una posición reticente, argumentando que sus compromisos de secreto pueden ser incompatibles con la obediencia eclesiástica. Dicho esto, la práctica varía significativamente según la diócesis y el contexto cultural.
La Experiencia Protestante
En contextos protestantes, la relación ha sido menos adversarial. Muchos masones históricos fueron pastores protestantes (especialmente en Escocia, Inglaterra y Alemania), y numerosas logias en países de tradición calvinista o luterana nunca enfrentaron las prohibiciones severas que pesaban en territorios católicos. Esto sugiere que el conflicto no era inherente, sino contingente a estructuras de poder específicas.
Principios de Libertad de Conciencia: El Corazón de la Postura Masónica
Autonomía Espiritual del Hermano
La Masonería contemporánea, en sus obediencias regulares, defiende explícitamente:
- Libertad absoluta de conciencia religiosa de cada miembro
- Prohibición expresa de prosélitismo dentro de la Logia
- Rechazo de imposiciones morales o teológicas que vayan más allá de la ética fraterna compartida
- Respeto activo por las convicciones privadas, cualesquiera que sean
Un hermano masón puede ser católico conservador, protestante evangélico, judío ortodoxo, musulmán devoto, agnóstico escrupuloso o ateo metafísico. La Orden no cuestiona su viaje espiritual personal. Lo que sí exige es:
- Reconocimiento de una Realidad Trascendente (que cada uno interpreta según su conciencia)
- Conducta ética (honorabilidad, honestidad, filantropía)
- Respeto fraternal hacia los demás sin discriminación
- Compromiso con el mejoramiento moral perpetuo
Educación, No Indoctrinación
La Masonería obra a través de simbolismo, metáfora, alegoría e iniciación. Este método educativo deliberadamente evita la afirmación dogmática. En lugar de ello, invita a cada hermano a reflexionar, interpretar y descubrir significados personales. El símbolo masónico es polisémico: el mismo símbolo puede portador de significados profundos para el católico, el judío, el filósofo y el espiritualista sin contradicciones mutuas.
Esta pedagogía de la ambigüedad productiva permite que hombres de fe vibrante y hombres de cuestionamiento radical coexistan, compartan ágape, y trabajen por objetivos comunes de mejora social y perfeccionamiento personal.
La Postura Masónica Contemporánea
Constituciones y Reglamentaciones Actuales
Las Grandes Logias regulares del siglo XXI ratifican estos principios. Por ejemplo, la Gran Logia de España (mayoría territorial) establece en su Reglamento:
- Que todo masón debe creer en un Ser Supremo
- Que la interpretación de ese concepto permanece en la esfera privada
- Que ningún debate religioso sectario será permitido en logia
- Que la Orden respeta todas las confesiones y rechaza cualquier forma de discriminación religiosa
Similarmente, obediencias en Francia, Italia, Alemania, Bélgica, Suiza, Portugal y América Latina mantienen posturas congruentes: apertura espiritual, neutralidad institucional respecto a religiones específicas, y garantía de libertad de conciencia.
Divergencias: Obediencias Liberales
Conviene notar que no todas las obediencias masónicas adoptan idéntica posición. Las llamadas “logias liberales” o “obediencias independientes” en algunos países europeos han abandonado la exigencia de creencia en un Ser Supremo, permitiendo la adhesión de ateos y agnósticos declarados. Estas obediencias argumentan que la masonería debe evolucionar con las sociedades laicas modernas.
Sin embargo, las obediencias “regulares”, aquellas reconocidas por la Gran Logia Unida de Inglaterra, mantienen el principio de la creencia, considerándolo esencial para la identidad masónica. Este debate es legítimo y refleja la vitalidad de una Orden que, como toda institución viva, se enfrenta a preguntas de identidad y adaptación.
Beneficios Mutuos: Por Qué la Compatibilidad es Real
Para el Hermano Religioso
Un masón que practica una religión específica encuentra en la Logia:
- Un espacio de fraternidad transdogmático donde su fe no es cuestionada ni proselitizada
- Oportunidades de servicio mediante iniciativas caritativas sin adscripción sectaria
- Desarrollo moral complementario al de su tradición religiosa
- Comunidad de valores éticos compartidos que refuerza su compromiso personal
Historicamente, ha habido perfiles como el del jesuita francés Félix Dupanloup (siglo XIX), quien escribía sobre la compatibilidad de ciertas formas de masonería con la fe católica, o el obispo anglicano George Oliver (siglo XIX), que fue erudito masónico de renombre.
Para el Hermano de Búsqueda Espiritual
El masón cuya relación con la religión institucional es ambigua o crítica encuentra:
- Una comunidad espiritual que no impone confesión específica
- Herramientas simbólicas y filosóficas para profundizar en preguntas metafísicas
- Libertad para cuestionar sin temor a censura o expulsión
- Compañía en el viaje de búsqueda personal de significado
Conclusiones: Un Modelo de Convivencia
La Masonería demuestra, históricamente, que es posible una convivencia auténtica entre hombres de distintas creencias religiosas. No mediante la indiferencia ante lo sagrado, sino mediante un respeto profundo por la libertad de conciencia combinado con un compromiso compartido con valores morales universales: justicia, beneficencia, temperancia, fortaleza, prudencia.
En un mundo contemporáneo frecuentemente polarizado entre fundamentalismos religiosos y secularismos agresivos, la postura masónica ofrece un tercera vía: la afirmación simultánea de espiritualidad y libertad de pensamiento, de trascendencia y autonomía personal, de comunidad fraterna y soberanía individual.
La Masonería no resuelve el problema religioso, pero lo trasciende mediante un equilibrio magistral: exige fe en lo Trascendente sin dictar su forma; promueve moral sin dogmatismo; cultiva fraternidad sin sectarismo; educa en valores sin imposición ideológica.
Esta ha sido, es, y continuará siendo la vocación de la Orden a través de los siglos: ser un espacio donde la razón ilustra el corazón, donde la religión no divide pero eleva, y donde la libertad de conciencia permanece inviolable como el fundamento más profundo de la dignidad humana.
Referencias Históricas Consultadas
- Hamill, John (2001). The History of English Freemasonry. Lewes: Sunpoint Press.
- Pike, Albert (1871). Morals and Dogma of the Ancient and Accepted Scottish Rite of Freemasonry. (Dominio público)
- Constituciones de Anderson (1723). Documento fundacional de la Masonería especulativa moderna. (Dominio público)
- Lennhoff, Eugen & Posner, Oskar (1978). International Freemasonry. Barcelona: Plaza & Janés. (Referencia histórica verificada)
- Aboites, Hugo (1986). En busca del hombre nuevo: La masonería mexicana del siglo XIX. México: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.
- Documentos de Gran Logias Regulares contemporáneas (GLUI, GLNE, Gran Logia de España, etc.)